El terreno del suegro
Hace unos años se hizo viral en Perú el caso de una mujer que construyó una casa de tres pisos con sus ahorros en el terreno de su suegro.
Tras 20 años, se separó, el esposo los abandonó (a ella y a sus 4 hijos) y el suegro la desalojó.
Pero ella prefirió derrumbar todo antes que dejarle la casa.
Solo le dejó el terreno, que era lo del suegro inicialmente.
¿Te imaginas?
20 años de ahorros e inversión, de recuerdos, perdidos porque alguien decidió que ya no podías estar ahí, porque no era tu terreno.
Fatal.
Es lo mismo que pasa a las personas que crean comunidades gigantescas en redes sociales para que luego les cierren el perfil.
Trabajo con alguien que hace poquito dijo “a mi clienta le cerraron la cuenta otra vez”, y no saben por qué. El soporte de Meta es malísimo, incluso cuando pagas por el check azul…
Zuckerberg y los demás dueños de plataformas, son el suegro de esta historia.
Las cuentas en redes sociales son esa casa que podrías tener que demoler mañana mismo porque el dueño cambió de opinión.
Una de las formas de salir de ese ciclo es tener una lista de emails. Ese el “único lugar” donde no hay un algoritmo decidiendo si hoy eres digno de ser visto. Donde tienes el permiso directo para entrar en su bandeja de entrada.
Pongo “único lugar” entre comillas porque a pesar de que es “tu terreno” los proveedores de email, son los dueños de la calle. Si lo consideran, igual te mandarán a comer SPAM.
Tener tu lista es el título de propiedad, mantenerla relevante es lo que te asegura que no te desalojen.
Deja de construir en el terreno de tu suegro. Es preferible avanzar lento, pero en terreno propio.
Adriana Constructora 🙂