Cerebro en modo supervivencia
Hay tres factores que hacen que un estudiante entre en modo supervivencia al mirar tu formación y por lo tanto no la termine:
- Elementos nuevos. Los conceptos técnicos, frameworks, o términos disparan las alarmas en el cerebro.
- Exceso de información. Con esto me refiero a cantidad y densidad. Puedes tener un contenido de 1 hora que se siente como de 10 y uno de 10 horas que se siente como de 1 hora. Apilar información como si fueran panqueques es terrible.
- Falta de secuencia. Cuando se sienta con tu formación y no sabe por dónde empezar o hacia dónde va, chao.
No te escribirá para decirte eso, porque tal vez ni se da cuenta de que eso le está pasando.
Simplemente desaparecerá.
Ahí tu esfuerzo desperdiciado.
Vendiste chévere, pero no habrá validación, ni testimonios, y mucho menos recompra porque no experimentaron el valor completo.
Ese producto que ibas a ofrecer después, el de ticket superior, murió antes de nacer.
Lo peor: empiezas a dudar de ti.
«¿Será que no enseño bien?»
«¿Será que esto no es para mí?»
«¿Será que mi contenido no sirve?»
No es el contenido, es cómo lo empaquetaste.
Hay que pensar en cómo funciona el cerebro al momento de diseñar una formación o infoproducto.
Y existe sí, una manera de estructurar tu contenido para que el cerebro no entre en pánico, para que tu estudiante llegue al final, implemente y regrese.
Se llama diseño de consumo.
Y esta capacitación te enseña exactamente cómo aplicarlo.
Adriana Diseñadora 🙂