El profeta que sabía trollear
La Biblia es una de las fuentes originales y más efectivas de infoentretenimiento.
En serio.
He estado investigando mucho sobre el tema los últimos 2 años, y muchos atribuyen el origen a distintas personas, pero creo que de aquí parte todo.
Por algo es el libro más leído del mundo (3.9 mil millones según Business Insider), en parte porque es infoentretenido.
Una de las historias que lo refleja es la de Elías y los sacerdotes de Baal. De mis favoritas, por cierto.
La cosa es que Elías le dice al pueblo: Solo yo he quedado como profeta de Jehová, pero de los profetas de Baal hay 450 hombres.
Baal era el dios supremo de fertilidad, tormentas y prosperidad agrícola. Los sacerdotes hacían rituales, sacrificios y se autolesionaban, eran idólatras.
Entonces les dice Elías que agarren ellos un buey y lo pongan sobre leña SIN fuego, y él haría lo mismo.
Los de Baal invocarían a su dios y Elías a su Dios.
El que respondiera por medio del fuego, ese era el Dios verdadero.
Así que el pueblo expectante dijo «dale, pues».
Resulta que tenían al buey listo, y desde la mañana hasta el medio día decían “¡Baal, respóndenos!”
Pero nadie respondía, y ellos continuaban brincando alrededor del buey a ver si alguna respuesta.
Y cito porque es mi parte favorita:
“Y aconteció al mediodía que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, porque es un dios; quizá está meditando, o está ocupado, o se ha ido de viaje; o acaso duerme y hay que despertarlo.”
Ellos continuaron gritando y autolesionándose «hasta que les chorreaba la sangre.»
Y nada.
Llegó la tarde y nadales.
Vino el turno de Elías, que preparó el asunto y obviamente cayó el fuego.
La burla es uno de los recursos del infoentretenimiento.
Con esto no me refiero a ser malo sin motivo, sino de utilizar el ridículo de manera estratégica para elevar tu estatus, entretener a tu audiencia y, en última instancia, aumentar las ventas.
No es burlarse por envidia o por molestar, es burlarse de marcas más grandes o de mayor estatus que tú (la competencia, falsos gurús, mitos aceptados en la industria, o instituciones grandes).
Esto te posiciona como una autoridad valiente que dice la verdad.
Repito, no es hacia las personas, es hacia sus métodos ineficaces, sus precios ridículos terminados en 7 o sus tácticas aburridas.
El objetivo no es solo ser gracioso, sino vender.
Claro que inevitablemente ofenderás a algunas personas. Eso es una señal de que vas por buen camino, ya que estás filtrando a los clientes que no encajan contigo.
Al final del día, puedes seguir saltando alrededor de un buey esperando que alguien te note, eso sí, sin lesionarte, o empezar a decir las verdades que tu competencia no se atreve a decir.
Adriana B 🙂