Primera, segunda y tercera conversión

Cuando estaba en el colegio, una compañera se puso a vender un catálogo de Cyzone creo.

Dio y dio hasta que me anoté en algo, un labial.

El tiempo pasó, y me entregó mi producto.

Justo un día antes de ir al colegio me lo pongo, y de repente empecé a sentir la boca rara.

Se me hinchó al punto que parecía yo Angelina Jolie.

No es que me haya caído mal o algo así, sino que ese era el propósito del labial.

Así decía la caja, así decía el catálogo.

Y no había manera de quitarme esa hinchazón, de paso tenía como un efecto mate qué sé yo, y ahí estaba…

Yo no me fijé, compré por salir del paso y mira, parecía que venía de haberme inyectado ácido hialurónico.

Qué vergüenza.

El producto hizo lo que prometía, pero yo no estaba preparada para ese resultado. Compré por compromiso, lo usé sin saber qué esperar, y la experiencia fue un desastre.

Esta es exactamente la dinámica que destruye tus infoproductos.

Hay tres conversiones cuando alguien compra tu producto:

Primera: Compra. Te paga. Ves el dinero entrar. Celebras.

Segunda: Empieza a consumir.

Tercera: Implementa y ve resultados.

La mayoría de alumnos se queda en la primera.

Algunos llegan a la segunda.

Muy pocos a la tercera.

La mayoría de creadores diseña para la primera.

Algunos para la segunda.

Muy pocos para la tercera.

La tercera es la más importante porque es la que genera:

  • Testimonios.
  • Validación de tu método.
  • Confianza para la recompra.
  • Ingresos recurrentes.

Un estudiante que abandona tu curso de $27 en el módulo 2 nunca comprará tu producto de $297.

No porque no tenga dinero. Sino porque nunca experimentó el valor completo del primero.

El consumo vale más que la compra.

Esta capacitación te enseña cómo diseñar para que lleguen a la tercera conversión.

Adriana Jolie 🙂